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¿Cómo llegar a la Laguna Magdalena ?

Seguramente has visto en películas o en las redes sociales, los hermosos paisajes de Suiza o Nueva Zelanda, donde muestra hermosas praderas o montañas llenas de vida y naturaleza. Yo recuerdo bien que al ver las películas de "El Señor de Los Anillos", me prometía que algún día vería paisajes como esos con mis propios ojos. Y vaya que lo conseguí, y ¿saben qué es lo mejor de todo?, ni siquiera tuve que salir de mi hermoso País, Guatemala.

Recuerdo haber visto la noticia de que la hermosa Laguna Magdalena en Huehuetenango había desaparecido, y me generó un sentimiento fatal, pues no había podido contemplar su belleza, sin embargo, semanas después vi publicaciones de un amigo mío donde se observaba de nuevo la laguna, aunque con un nivel muy bajo.

Fue allí donde decidí ir a conocerla, por si es que la Bella Magdalena me estába dando la última oportunidad.

Viaje a Huehuetenango un viernes, y bien acompañado fui a ver el atardecer al mirador Juan Dieguez Olaverri, sabiendo que a la mañana siguiente visitaríamos la laguna.
El sábado por la mañana tuvimos un atraso, y salimos un poco tarde de Huehuetenango, por lo que decidimos parar en el Café del Cielo en el mirador para desayunar. Fue uno de los desayunos más largos que he tenido, ya que salimos del restaurante casi a la 1 pm. Seguimos avanzando por la misma ruta hasta encontrar el cruce hacia la laguna.







Debo confesar que llevábamos apenas unos seiscientos metros del cruce y tuve que detener mi carro para bajarme y contemplar tranquilamente el tremendo paisaje, ya que no dejaba de voltear a todos lados y conducir con esa emoción no es muy recomendable. Bajamos y observé que habían varias formaciones rocosas que aunque no lo crean me susurraban con el viento -"ven, acércate. Sube y contempla el paisaje" muchos dirán que es locura, pero los  mochileros sabrán de que hablo.

Era un hermoso paisaje, las nubes se movían sobre el azul del cielo, los campos extensos y planos eran adornados con flores y rocas. A lo lejos lograba ver rebaños de ovejas y cabras, un clima perfecto, sin calor y con un viento constante. Lo primero que cruzó por mi mente fue <este lugar está perfecto para acampar>, no me quería mover, pero debíamos continuar el camino para llegar a la laguna y cada vez se hacía más tarde.

Seguimos todo el camino de terracería, saludando a la gente y a las ovejas que nos encontrábamos en el camino, conduje despacio, para cuidar mi camioneta y para no levantar mucho polvo, por respeto a los campesinos que caminaba  a la orilla del camino. Entre más nos acercábamos a la laguna, el paisaje se volvía más montañoso y espectacular.

A todo esto no dieron casi las 4 de la tarde cuando estábamos llegando a la entrada de la Laguna, parqueamos el carro en una de las casas de allí, donde me cobraron Q15.00, no habían más carros, por lo que supuse que eramos los únicos visitantes. Pero claro, soy el único genio que llega un par de horas antes del atardecer.
Iniciamos la caminata hacia la Laguna y es allí donde mis ojos comienzan a brillar, y donde el primer párrafo de ésta anécdota cobra sentido, Me sentí como en la Comarca donde viven los Hobbits.
El camino avanzando al lado del riachuelo, las montañas con pinos siendo abrazadas por la pálida neblina, los rebaños de ovejas volteando a ver a los intrusos, el trino de las aves viniendo del interior del bosque, imagínalo, seguido de un suspiro cómo el que brotó espontáneamente de mi en ese instante.

Llegamos a la entrada, donde uno de los guardaparques nos recibió amablemente, riendo de los cuantos chistes que lancé al verlo. Es una estrategia que utilizo para poder tener algún beneficio en el lugar, tratar cordial y alegremente a los cuidadores o encargados, para que sean más accesibles y te de tips o recomendaciones para aprovechar tu estadía. En este caso el cuidador amablemente me comentó que había cascadas cerca de la laguna y por donde podía subir hasta un pico que se convertía en un increíble mirador de la Laguna, lamentablemente ya casi anochecía y no podríamos visitar estos lugares que sonaban muy interesantes.

Pagamos el ingreso, Q10.00 cada uno, si mal no recuerdo. Y comenzamos a recorrer el lugar.

La Laguna hermosa, casi virgen. Con un tono verde esmeralda, realmente me invitaba a nadar, y yo tenía muchas ganas de hacerlo, pero de nuevo el factor tiempo me lo dificultaba, así que decidí seguir caminando y aprovechar el poco tiempo que tenía de luz, para apreciar el paisaje.


¿Cómo llegar?

Llegamos a Huehuetenango y tomamos la salida hacia Chiantla, continuamos por la Carretera 9N camino a Todos Santos Cuchumatán, apróximadamente a 15 kms de Chiantla encontraremos el cruce hacia la laguna de lado derecho. Desde allí inicia la terracería. Luego hay que seguir recto, por el camino e ignorar cualquier cruce a menos que indique que es hacia la Laguna. 
https://goo.gl/maps/PHKTnthMNPPYgy6J8  ←estas son las coordenadas del cruce. 

¿Qué actividades se pueden hacer?

•Caminata
•Día de campo
•Acampar
•Tirarte al suelo y disfrutar del paisaje 


Recomendaciones

Llegar desde temprano para poder pasar el tiempo suficiente
Preguntar por las cataratas que están cerca
Subir al mirador de la laguna
Respetar la naturaleza y no dejar registro de tu visita (basura)

Los Cuchumatanes

Guatemala es una tierra privilegiada por su geografía, donde destacan sus volcanes y montañas. Al norte del occidente guatemalteco se encuentra la Sierra de los Cuchumatanes, atravesando los departamentos de Huehuetenango y El Quiché, es la sierra no volcánica de mayor elevación de Centroamérica.

Uno de los puntos más altos y emblemáticos de la sierra, es el mirador Juan Dieguez Olaverri nombrado así en honor al reconocido poeta Huehueteco. En el lugar hay un monumento con fragmentos de diferentes poemas de Dieguez y espacios para poder disfrutar de la panorámica vista hacia el sur que nos ofrece la majestuosa sierra de Los Cuchumatanes, desde la cual se puede divisar el volcán Santa María ubicado en el municipio de Quetzaltenango, Quetzaltenango. El lugar es muy visitado durante todo el año por turistas nacionales e internacionales que llegan en búsqueda de buenos paisajes, así como la famosa carne de cordero que es un deleite en los pueblos del sector.




Un elemento muy conocido de este lugar, son las cabañas olvidadas. Estas se encuentran a unos 100 metros del monumento, y son dos cabañas que antiguamente eran utilizadas como viviendas, pero fueron abandonadas hace muchos años y quedaron al solitario en los campos de la sierra. Al entrar a estas cabañas de madera en completo abandono y descuido, te hace viajar por el tiempo hacia décadas atrás y tratas de imaginar la vida de los anteriores inquilinos al tener una majestuosa vista las 24 horas del día. Estas cabañas son utilizadas para realizar geniales sesiones fotográficas y son un icono popular de la Sierra.





A pocos metros del monumento se encuentra el Café del cielo, un restaurante que te sirve comida típica y gourmet. Aunque el mejor sentimiento es cuando te sirven una buena taza de café y te sientas en el balcón a contemplar el horizonte mientras saboreas el inigualable sabor semi-ácido del café huehueteco. Y que decir de la deliciosa carne de cordero, un manjar para aquellos amantes de la buena carne.






¿Cómo llegar? 
Para llegar al mirador Dieguez Olaverri, debes tomar la carretera interamericana hasta llegar al cruce de cuatro caminos en Totonicapán, donde tomas la carretera hacia Huehuetenango. Al llegar a la cabecera departamental, debes atravesar la ciudad buscando la salida hacia Chiantla. Al llegar a Chiantla buscas la salida hacia Todos Santos donde deberás avanzar unos 10 km hasta encontrar el monumento de lado izquierdo.

Distancia desde Quetzaltenango:  110km
Distancia desde Ciudad Capital:   280km



¿Qué actividades se pueden hacer?
*El mirador Dieguez es un lugar perfecto para las fotografías panorámicas.
*Se puede acampar en los alrededores de las cabañas y disfrutar de una mágica noche de estrellas.
*Deleitar tu paladar con la Carne de Cordero.
*Conocer el punto habitable más alto de Centro América.